2013: “Alguien que mira una foto”

A rebel soldier walks through a street in the Amariya district. Manu Brabo / AP Photo

A rebel soldier walks through a street in the Amariya district. Manu Brabo / AP Photo

Decía Cartier-Bresson que “fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”. Una forma de vida. Como sin duda lo es para Manu Brabo, premiado en 2013 con el Pulitzer por su impresionante cobertura de la guerra civil en Siria. Lo cierto es que no supe nada de él ni de su trabajo hasta que su secuestro en Libia apareció en las primeras planas de los diarios. Suele pasar con los jóvenes talentos del periodismo españoles, que tienen que emigrar y/o se ganan la vida como freelance, porque su labor sólo se valora en el extranjero. Es una putada que sólo se acuerden de ti si te matan o te raptan, pero en el caso de Brabo el reconocimiento ha llegado con uno de los galardones más prestigiosos del periodismo.

En la entrevista que le hizo Ramón Lobo – otro que conoce de primera mano los conflictos armados – para Jotdown, se habla de periodismo, gadaffistas, ética, hijos de puta, compromiso, el encierro, Mongolia, la generación adormecida… (la puedes leer aquí).

El humo se eleva desde un edificio dañado en Aleppo, Siria (13 de octubre de 2012) / AP PHOTO. MANU BRABO

El humo se eleva desde un edificio dañado en Aleppo, Siria (13 de octubre de 2012) / AP PHOTO. MANU BRABO

En un momento de la entrevista en que Brabo habla de la lógica de la guerra, que convierte a unos y otros en carniceros, me acuerdo de uno de los sucesos más mediáticos del horror en Siria: una grabación en la que se ve a un comandante rebelde cometer un crimen de guerra especialmente cruento. En su momento suscitó bastante polémica por el grado de barbarie de las imágenes y si era ético emitirlas. En aquellos días Periodismo Humano publicó un artículo fundamental para entender el contexto sórdido de la guerra: “Si la sangre no cesa, todo Siria se convertirá en lo mismo que yo”.

-> Galería “Frontline Aleppo” en la web de Manu Brabo.

Otro de los acontecimientos fotográficos del año fue la exposición de los premios World Press Photo. El ganador en la categoría individual fue el sueco Paul Hansen, con una instantánea conmovedora de un cortejo fúnebre en Gaza, que prácticamente materializa el dolor en sales de plata.

-> Aquí todos los premios de 2013

Sin embargo, la historia que más me ha tocado en esta ocasión ha sido la de Rajesh Kumar Sharma, que cada día enseña gratuitamente a los hijos de trabajadores humildes, en una escuela muy precaria instalada bajo un puente. Las fotografías de Altaf Qadri dan testimonio de la inmensa dignidad de estas personas, de su fortaleza, aún rodeados de miseria.

School for less fortunate

A free school in New Delhi was founded by Rajesh Kumar Sharma (40), who was unable to complete his own college education, because of financial difficulties. Every day he takes two hours out to teach children of local laborers, while his brother replaces him at his general store.

* Esta entrada está dedicada a Javier Espinosa, Ricardo García Vilanova y a todos los periodistas que continúan secuestrados en zonas de conflicto en todo el mundo. Hoy celebramos la liberación de Marc Marginedas.

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